La legisladora del Maule entregó su posición sobre la iniciativa emplazada cerca del Humedal Urbano Cajón del Río Claro y Estero Piduco, y detalló las acciones de fiscalización que ha realizado ante organismos ambientales.
El proyecto para construir el Casino Dreams en Talca ha generado un intenso debate ciudadano y técnico, debido a su emplazamiento a pocos metros del Humedal Urbano Cajón del Río Claro y Estero Piduco, una zona protegida por la Ley de Humedales Urbanos y reconocida por su valor ecológico, su función en la retención de aguas lluvias y su rol como corredor biológico.
Pese a ello, la iniciativa avanza sin haber ingresado al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), incluso luego de que la Dirección General de Aguas (DGA) advirtiera por escrito que el proyecto debía someterse a dicho proceso debido a su posible afectación de cauces, napas y dinámicas hídricas del humedal. A esto se suman cuestionamientos sobre la pertinencia territorial, la modificación del plan regulador y reuniones de lobby sostenidas entre representantes del proyecto y autoridades ambientales.
En este contexto, y como parte de nuestro trabajo informativo sobre el caso, Siempre Talcaconsultó a la senadora Paulina Vodanovic (PS) para conocer su postura y las gestiones de fiscalización que ha realizado en torno al proyecto. A continuación, la entrevista completa.
¿Cuál es su posición u opinión general sobre el proyecto de Casino Dreams en Talca? ¿Ha tenido alguna participación o manifestación pública relacionada con el tema?
Quisiera señalar que mi posición ha sido clara y pública: cualquier proyecto urbano de esta magnitud —incluyendo el casino— debe desarrollarse con pleno respeto al medio ambiente, a la planificación urbana y a los intereses de la comunidad local. Talca tiene derecho a crecer, a generar actividad cultural y económica, pero ese desarrollo no puede hacerse sacrificando espacios naturales que son parte de la identidad y calidad de vida de la ciudad.
He manifestado mis preocupaciones en instancias formales, solicitando información y fiscalización tanto al Ministerio del Medio Ambiente como a la Superintendencia del Medio Ambiente y al Servicio de Evaluación Ambiental, especialmente por el emplazamiento cercano al Humedal Urbano Cajón del Río Claro y Estero Piduco. Mi deber es asegurar transparencia y que se cumpla la ley, y en esa línea he oficiado para que la ciudadanía pueda conocer con claridad los antecedentes.
¿Cómo evalúa la relación entre este tipo de iniciativas y las normativas ambientales vigentes?
Si bien la Ley de Humedales Urbanos fue aprobada en 2020, antes de que yo asumiera como Senadora, valoro profundamente su sentido y alcance. Esa ley no se creó para frenar el desarrollo, sino para ordenarlo, asegurando que la expansión urbana se realice sin destruir ecosistemas que cumplen funciones ambientales y sociales esenciales dentro de las ciudades.
Por ello, lo que corresponde en el caso del casino —como en cualquier proyecto colindante a ecosistemas sensibles— es actuar con rigurosidad técnica, con evaluación transparente y sin eludir los estándares ambientales. Si existe duda razonable sobre posibles impactos, la vía responsable es que el proyecto se evalúe en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, con participación ciudadana y dictámenes técnicos que estén a la vista de todos.
Mi compromiso es que las decisiones se tomen de cara a la comunidad, con información completa, y no dando por hecho que cualquier iniciativa privada, por muy atractiva que parezca, es automáticamente beneficiosa. La ciudad se construye con criterios, no solo con inversión.
Actualmente, el proyecto Dreams en Talca, ubicado en los terrenos del antiguo recinto Ex Fital, ya ha iniciado obras de construcción. El presupuesto estimado es de US$ 21 millonespara levantar un complejo de unos 7.000 metros cuadrados que integrará casino, boulevard gastronómico, tiendas, museo, anfiteatro, juegos infantiles y salones de convenciones. Se espera que el recinto abra sus puertas en noviembre de 2026.






