El operativo conjunto ha intervenido hasta ahora más de 239 kilómetros de faja vial en las cuatro provincias del Maule. Las labores buscan eliminar material vegetal que podría actuar como combustible durante la temporada de incendios.
Con miras a la temporada de incendios forestales, el Ministerio de Obras Públicas y la Corporación Nacional Forestal están ejecutando un ambicioso plan de despeje y mantención de rutas rurales en toda la región del Maule. La iniciativa contempla la limpieza de 388 kilómetros de faja vial en sectores considerados críticos por su exposición al riesgo de incendios.
Desde septiembre a la fecha, las cuadrillas han logrado intervenir más de 239 kilómetros lineales, lo que representa un avance superior al 60% de la meta establecida. Las labores se han concentrado en caminos rurales de las cuatro provincias de la región: Curicó, Talca, Linares y Cauquenes.
Entre los sectores priorizados destacan la ruta de Los Conquistadores y el corredor internacional 115-CH, ambos de alta importancia estratégica tanto para el tránsito vehicular como para la conectividad de comunidades rurales y zonas productivas.
El seremi de Obras Públicas del Maule, Jorge Abarza, detalló el alcance del operativo: “Se ha coordinado la intervención de 388 kilómetros lineales de limpieza de faja vial. Hasta ahora ya se ha avanzado en más de 239 kilómetros desde el mes de septiembre a la fecha”.
Las tareas consisten en el retiro de pastos secos, arbustos y otro material vegetal acumulado en los márgenes de los caminos, elementos que podrían transformarse en combustible ante eventuales descuidos o situaciones de riesgo en zonas de tránsito frecuente.
María Isabel Florido, directora regional de CONAF Maule, destacó la importancia de este trabajo preventivo: “Este es un trabajo programado que se suma a todos los esfuerzos por prevenir y combatir los incendios forestales”. La autoridad subrayó que el diseño conjunto de las intervenciones, basado en criterios técnicos de priorización, permite minimizar los riesgos asociados al material vegetal en los bordes de las vías.
La coordinación entre ambas instituciones ha sido clave para identificar los sectores más sensibles y vulnerables, priorizando aquellos caminos que atraviesan zonas de interfaz urbano-rural o que presentan mayor exposición a condiciones climáticas adversas durante el verano.
Además del despeje de rutas, MOP y CONAF hicieron un llamado a la comunidad para sumarse a las medidas preventivas. Entre las recomendaciones se encuentran mantener los predios despejados de vegetación seca, construir cortafuegos perimetrales y respetar estrictamente la prohibición de realizar quemas agrícolas durante la temporada estival.
Las autoridades enfatizaron que la responsabilidad ciudadana es fundamental para proteger la región y su entorno, especialmente considerando que más del 99% de los incendios forestales son causados por acción humana, ya sea por descuido o de manera intencional.
Este operativo se enmarca dentro de la estrategia regional de prevención de incendios forestales que busca reducir la superficie afectada y proteger tanto a las comunidades como los ecosistemas naturales del Maule.






