Con el objetivo de transformar a la capital regional en una ciudad verdaderamente inclusiva, se ha ingresado formalmente una solicitud a la Municipalidad de Talca para auditar y mejorar la infraestructura de acceso universal. El foco principal de esta medida es doble: el estado de los estacionamientos para personas con discapacidad en el centro de la ciudad y las barreras arquitectónicas en las dependencias municipales.
El concejal Patricio Mena, impulsor de la propuesta, enfatizó la necesidad de realizar un catastro técnico que permita identificar si los espacios de estacionamiento cumplen con la normativa vigente en cuanto a cantidad, dimensiones y ubicación estratégica. Según Mena, contar con datos precisos es el primer paso para corregir las brechas que hoy dificultan el desplazamiento de cientos de talquinos.
Inclusión “puertas adentro” La iniciativa también pone el acento en el ejemplo que debe dar la administración pública. En este sentido, se exigió evaluar y ejecutar mejoras en puntos críticos del edificio municipal, tales como la Oficina de Partes y el salón del Concejo Municipal.
“La inclusión comienza por casa. No podemos hablar de una ciudad integrada si los lugares donde los ciudadanos deben ejercer sus derechos o participar de la vida cívica presentan barreras físicas”, señaló el concejal Mena.
La propuesta busca no solo modernizar la infraestructura urbana, sino también robustecer la fiscalización para asegurar que las políticas de accesibilidad pasen de ser una declaración de buenas intenciones a una realidad tangible para toda la comunidad.






