La Democracia Cristiana lidera una vocería en el Congreso para exigir al Estado acelerar la investigación y agotar todas las líneas en torno a la desaparición de la concejala de Villa Alegre, buscada desde el 15 de junio.
El pasado martes, dirigentes y dirigentas de la Democracia Cristiana (DC) llevaron al Congreso Nacional una intensa vocería pública donde demandaron una respuesta urgente por parte de las instituciones del Estado frente a la desaparición de la concejala de Villa Alegre, María Ignacia González, quien fue vista por última vez el 15 de junio.
A través de oficios dirigidos a la Fiscalía, el Ministerio del Interior, Carabineros y la Policía de Investigaciones, el partido exigió reforzar todas las líneas investigativas y mantener una búsqueda activa y sin descanso. Paulina Mendoza, vicepresidenta nacional de la Mujer DC, señaló que tras más de tres semanas sin información concreta, la búsqueda debe continuar hasta obtener respuestas claras.
La movilización no se ha limitado a las autoridades centrales. En Villa Alegre, vecinos, comerciantes y funcionarios municipales realizaron una protesta simbólica el 14 de julio bajo la consigna “¿Dónde está María Ignacia?”. Se desplegaron pancartas negras por la avenida España y numerosos locales cerraron sus puertas entre las 11:00 y las 13:00 horas, en una muestra de solidaridad y exigencia colectiva.
Paralelamente, el Cuerpo de Bomberos de Villa Alegre, con apoyo de voluntarios de Cauquenes y una ONG de San Clemente, retomó las labores de búsqueda en sectores rurales como La Balsa. El municipio ha respaldado de forma permanente estos esfuerzos, y el alcalde Arturo Palma Vilches aseguró que “no vamos a decaer” hasta dar con el paradero de la concejala.
Desde el Congreso, la diputada Consuelo Veloso —quien trabajó junto a González en labores de fiscalización— planteó que no descarta la hipótesis de un ajuste de cuentas por motivos políticos y solicitó la designación de un fiscal exclusivo para investigar el caso.
La familia de María Ignacia también ha manifestado su preocupación y dolor. Una de sus hijas declaró públicamente que tienen razones para creer que no se trata de una desaparición voluntaria, y no descartan la posibilidad de un femicidio con motivación política.
A la fecha, las autoridades no han informado avances sustantivos en la investigación. La comunidad, sin embargo, insiste en mantener viva la búsqueda y no descansar hasta saber qué ocurrió con la concejala.






