Residentes del sector norte reportan emisiones de humo y funcionamiento nocturno del recinto pese a la prohibición sanitaria vigente. El crematorio acumula tres clausuras desde 2024 por emisiones contaminantes, fallas estructurales y ausencia de registros. La Seremi de Salud no ha informado sobre fiscalización posterior ni medidas correctivas implementadas, mientras los vecinos exigen respuestas y acciones definitivas ante lo que califican como incumplimiento sistemático de las resoluciones sanitarias.
Vecinos del sector norte de Talca denunciaron públicamente que el crematorio Parque Las Rosas continúa operando pese a estar bajo prohibición temporal de funcionamiento decretada por la Seremi de Salud del Maule. Los residentes que viven a solo 20 metros de las chimeneas del recinto aseguran haber constatado emisiones de humo y actividad nocturna en el establecimiento, lo que constituiría un incumplimiento flagrante de la clausura vigente.
Este nuevo episodio agrava la situación de un crematorio que acumula tres clausuras temporales desde que inició operaciones en 2024. La primera clausura se produjo en diciembre de 2024 tras inspecciones que detectaron pulsos de humo visibles provenientes de los hornos crematorios.
Historial de incumplimientos
La segunda suspensión ocurrió en mayo de 2025 después de que una de las chimeneas emitiera llamas en libre combustión y se encendiera al rojo vivo, junto con la constatación de fallas estructurales y ausencia de registros de cremaciones. La tercera clausura, en enero de 2026, respondió nuevamente a denuncias vecinales por emisiones contaminantes.
Según testimonios de vecinos, el crematorio habría retomado operaciones en horarios nocturnos, aprovechando la menor visibilidad para evadir la fiscalización. Los residentes reportan emisiones de humo provenientes de las chimeneas y movimiento de vehículos fúnebres durante la noche y madrugada.
Impacto en la salud
Los residentes que viven a solo 20 metros de las chimeneas del recinto aseguran que la exposición constante a gases y cenizas ha generado náuseas, malestar general y preocupación por posibles contaminantes peligrosos como dioxinas y metales pesados.
La preocupación aumenta debido a que en las cercanías se ubican instalaciones sensibles como el Instituto Teletón, el SAR Las Américas, el Centro de Salud Familiar Las Américas y el Complejo Educacional Javiera Carrera, lo que intensifica el riesgo para la salud pública.
Falta de transparencia
La falta de información clara desde la Seremi de Salud sobre el avance del sumario sanitario, las medidas de mitigación aplicadas y la fiscalización posterior a las clausuras mantiene la incertidumbre entre los vecinos. No existe pronunciamiento público sobre los estándares actuales del crematorio ni sobre las medidas correctivas implementadas.
El diputado Alexis Sepúlveda ha solicitado reiteradamente fiscalización y soluciones al problema, criticando que la empresa haya ubicado los hornos en el borde del predio, colindante con las viviendas. El legislador ha anunciado que presentará nuevas acciones y evaluará recurrir a la Superintendencia del Medio Ambiente para exigir fiscalización efectiva.
Exigencia de solución definitiva
El problema fundamental radica en la ubicación del crematorio. Aunque el predio de Parque Las Rosas tiene una superficie considerable, la empresa instaló los hornos crematorios en el límite norte del recinto, quedando a escasos metros de viviendas residenciales.
Los vecinos organizados han solicitado a la autoridad sanitaria regional que no solo fiscalice el cumplimiento de la clausura, sino que evalúe medidas definitivas como el cierre permanente del recinto o su relocalización a un sector que no afecte zonas residenciales ni servicios de salud y educación. La comunidad sigue exigiendo una solución definitiva que garantice su derecho a vivir en un ambiente libre de contaminación.






