En una sociedad donde se proyecta que para 2050 una de cada seis personas tendrá más de 65 años, y donde el 60% de las personas cuidadoras señalan necesitar asistencia profesional mientras más del 40% presenta síntomas de ansiedad y depresión, el tema del cuidado se ha convertido en una urgencia social ineludible. Desde Talca, tres mujeres —Lorena González Bravo, abogada y ex Fiscal del Ministerio Público de la región del Maule; María Paz González, diseñadora gráfica; y Francisca Morgado, psicóloga— decidieron transformar su dolor personal en un propósito colectivo, fundando Vocaris, una organización sin fines de lucro que nace de la experiencia directa con el alzheimer, el cuidado de personas con discapacidad y la crianza de niños neurodivergentes, con el objetivo de capacitar cuidadores y construir una cultura donde el bienestar sea un derecho transversal, respondiendo a una pregunta inevitable: en una sociedad donde el 70% de los cuidados recae en mujeres que cada vez se insertan más en el mundo laboral, ¿quién cuida hoy?
Siempre Talca: Lorena, tu historia personal está profundamente entrelazada con el origen de Vocaris. ¿Puedes contarnos cómo fue ese proceso de transformar una experiencia tan difícil en un propósito de vida?
Lorena González: Fue un camino complejo. En 2024 recibí un diagnóstico adverso que resultó en mi pensión por invalidez total. En mis peores momentos, experimenté en carne propia lo que significa necesitar cuidados. Mis hermanos, amigas y toda una comunidad se movilizaron para brindarme la fuerza que necesitaba. Pero paralelamente, tuve que seguir cuidando a mis propios hijos y a mis padres, quienes fallecieron en marzo y agosto de 2025.
Mi madre arrastraba un diagnóstico de alzheimer desde 2017 que se agudizó precisamente durante 2024 y 2025. Esa experiencia me mostró dos realidades: lo fundamental que es recibir cuidados de calidad, y lo difícil que es encontrar personas capacitadas para brindarlos. Decidí que ese dolor no podía ser en vano.
ST: Mencionas la dificultad de encontrar cuidadores capacitados. ¿Cuál fue el principal obstáculo que enfrentaron durante esos ocho años con tu madre?
LG: La pared estuvo precisamente ahí: nunca en esos 8 años encontramos a quien supiera realmente de la enfermedad y tuviera vocación de cuidado hacia nuestra madre. Tuvimos rotación constante de cuidadoras que no sabían hacer el trabajo pedido, porque ellas mismas nunca habían sido capacitadas para afrontar los desafíos que involucraba la pérdida progresiva de la función cognitiva y luego motora de mi madre.
Mi hermana María Paz y yo tuvimos que superar el desconcierto y todas las dudas sobre lo que significaba este diagnóstico, recabar información por nuestra cuenta sobre su evolución y síntomas, comunicar el diagnóstico a nuestro entorno cercano para que hubiera comprensión. Planificamos su futuro casi sin ayuda profesional especializada. Ahí nació la convicción de que esto no podía seguir pasando.
ST: ¿Cómo se sumó Francisca Morgado al proyecto y qué aportó su experiencia?
LG: Francisca es psicóloga y madre de una niña con una grave alergia alimentaria. Su experiencia personal complementó la nuestra porque ella conocía desde dentro los desafíos del cuidado desde otra perspectiva. Las tres somos madres y el tema nos sensibiliza tremendamente. Nuestros hijos en sus colegios conviven con niños del espectro autista o síndrome de Down, y entendimos que la inclusión debe partir en casa.
Además, dentro de nuestras familias tenemos sobrinos neurodivergentes y conocemos a muchas familias y amigos que sufren lo mismo que nosotras: la problemática de encontrar cuidadores que pudieran relevarlos mientras están en sus trabajos. Aprendimos que la palabra TEA asusta y te encuentras sin red que pueda ayudarte en sus cuidados, por desconocimiento y falta de capacitación.
ST: Fundación Vocaris trabaja tanto con adultos mayores como con niños neurodivergentes. ¿Por qué esta doble línea de acción?
LG: Porque ambos grupos enfrentan desafíos similares en términos de cuidado especializado. En el caso del TEA, sabemos que 1 de cada 160 niños a nivel mundial lo tiene, siendo más del 56% de sus síntomas leves, pero en Chile las cifras no han sido estudiadas adecuadamente.
El abordaje temprano con diagnósticos y orientación permite un mejor pronóstico, pero el sistema de cuidados es altamente demandante. Las madres son quienes asumen en mayor medida el cuidado de niños con neurodivergencias, y estudios indican que esto puede afectar significativamente sus ingresos económicos. Hay un alto impacto emocional, aislamiento social, y falta de herramientas educacionales. El 70% presenta signos de ansiedad y angustia.
ST: Hablan del “Diamante del Cuidado”. ¿Qué significa este concepto?
LG: Creemos que todos los actores de una sociedad tienen un rol que desempeñar en los procesos de una cultura del cuidado: el Estado, las familias y hogares, la sociedad civil y el mercado. Cada cual debe aportar con distintos espacios para que la persona que asume este rol no incremente su sensación de soledad y aislamiento.
Nuestro foco dentro del diamante está en el mercado —las empresas— y en la sociedad civil —organizaciones sin fines de lucro—. Creemos que las empresas tienen un rol fundamental que aún no están asumiendo plenamente.
ST: ¿Por qué las empresas deberían preocuparse del tema del cuidado?
LG: Queremos que se generen preguntas que muchas veces incomodan, pero movilizan: ¿Saben cuántos de sus trabajadores cumplen un doble rol? ¿Saben cuántos de sus colaboradores al terminar su jornada laboral son cuidadores de un hijo con discapacidad o un adulto mayor? ¿Conocen cuál es el impacto de esta doble carga en su salud mental y productividad?
El cuidado impacta directamente en el desempeño organizacional. Genera presentismo, accidentes laborales, licencias médicas, doble presencia —estar en dos partes a la vez sin estar realmente presente en ninguna—, y bajas en los rendimientos personales.
ST: Pero también hay beneficios para las empresas que abordan este tema, ¿verdad?
LG: Absolutamente. Con una capacitación en cuidados a tus trabajadores lograrás más compromiso, mejor reputación organizacional, lealtad de los colaboradores y conciliación personal. Invertir en el cuidado hoy es asegurar bienestar y productividad mañana.
ST: ¿Qué servicios concretos ofrece Vocaris a las empresas?
LG: Ofrecemos cuatro líneas principales:
1. Levantamiento de la realidad en la empresa mediante un diagnóstico y caracterización de sus colaboradores respecto al quehacer de los cuidados y su impacto en el desempeño organizacional.
2. Talleres y formación para trabajadores con doble rol, desarrollados por expertos en la materia para promover una cultura de bienestar.
3. Concientización en toda la organización para desarrollar una cultura del cuidado.
4. Certificación de cuidadores como oportunidad de reinserción social y laboral.
Trabajamos a través de ley de donaciones o adquisición de talleres con código Sence.
ST: ¿Cuál es la visión a largo plazo de Vocaris?
LG: Soñamos que la formación en el cuidado, en todas sus esferas, sea un derecho al que todos accedamos, construyendo una sociedad más equitativa en estas materias. Creemos que el cuidado, en cualquiera de sus dimensiones, requiere de un acompañamiento y formación que muchas veces no es fácil de encontrar.
Sabemos que los entornos laborales han cambiado y lo seguirán haciendo, dejando espacio a que las personas puedan abrir otros espacios de desarrollo, donde el cuidado se convierte en un espacio eminentemente humano. Queremos formar cuidadores y cuidadoras que entreguen conocimientos de calidad, porque todos hemos sido cuidados y todos seremos cuidadores. La pregunta es: ¿estamos preparados?
ST: Un mensaje final para las empresas de la región del Maule.
LG: Apóyanos, y juntos construiremos una sociedad más humana y equitativa. El cuidado no es un tema privado, es un desafío colectivo. Como empresas, tienen la oportunidad de ser parte de la solución, de mejorar la calidad de vida de sus trabajadores y, al mismo tiempo, fortalecer su propia organización. Los invitamos a contactarnos en equipo@vocaris.cl o visitar www.vocaris.cl para conocer cómo podemos trabajar juntos.
Para más información:
● Email: equipo@vocaris.cl
● Web: www.vocaris.cl






