El presidente de la EFE ha confirmado que los constantes robos de tendido y cableado han provocado un impacto económico superior a los $1.200 millones, además de ocasionar interrupciones en los servicios y daños a la infraestructura ferroviaria en la zona.
En la región del Maule y en diversas líneas gestionadas por la Empresa de Ferrocarriles del Estado (EFE), los robos de cables de cobre y tendido han escalado hasta convertirse en una seria amenaza para la operatividad y seguridad del sistema ferroviario.
El presidente de EFE declaró que los daños suman aproximadamente $1.200 millones, cifra que incluye tanto la reposición del material sustraído como las reparaciones por los efectos derivados del sabotaje.
Estos hurtos implican no solo pérdidas económicas directas, sino también impacto operativo para la empresa: interrupciones de servicios, aumento de costos de mantenimiento, riesgo para el personal y usuarios, y desgaste de la infraestructura clave.
Las autoridades de la región del Maule han advertido que estas bandas delictuales operan de manera organizada, y que el robo de cableado —similar al que afecta a empresas eléctricas en todo el país— demanda una respuesta coordinada entre Carabineros, la PDI, EFE y otros organismos públicos.
La empresa ferroviaria ha anunciado que intensificará las medidas de prevención: patrullaje especializado, mejoras en la vigilancia de tramos vulnerables y cooperación con el Ministerio Público para procesar a quienes comercializan cobre robado.






