El trabajador de 52 años permaneció prófugo desde febrero hasta su captura reciente por la Brigada de Delitos Sexuales. La víctima, con diagnóstico de Alzheimer, demencia senil y movilidad reducida, habría sido agredida durante el cambio de turno mientras una cuidadora presenció los hechos. El Juzgado de Garantía decretó prisión preventiva.
La Policía de Investigaciones detuvo en Talca a un trabajador de un hogar de ancianos acusado de agredir sexualmente a una residente de 93 años que padece Alzheimer, demencia senil y depende completamente de una silla de ruedas para desplazarse.
El imputado, un hombre de 52 años que se desempeñaba como nochero en el establecimiento, permaneció prófugo durante varios meses tras conocerse la denuncia en febrero de este año. Gracias a labores de inteligencia, la Brigada Investigadora de Delitos Sexuales logró ubicarlo y proceder a su detención.
La víctima reside desde hace años en el hogar de ancianos y su condición de salud la hace completamente vulnerable. Según los antecedentes presentados ante el Juzgado de Garantía de Talca, el imputado habría aprovechado su conocimiento del recinto y su turno nocturno para situarse a solas con la residente.
Los hechos habrían ocurrido durante la mañana del 1 de febrero de 2024, en horario de cambio de turno del establecimiento. Una cuidadora llegó antes de lo habitual y esperó en un salón sin iluminación mientras el personal de enfermería levantaba y vestía a los residentes para trasladarlos al comedor.
Según el relato de la fiscalía, en ese contexto la testigo habría presenciado cómo el trabajador sometía a la adulta mayor a actos de connotación sexual, tapándole la boca para impedir que pidiera ayuda. La funcionaria observó la situación desde la penumbra del salón donde se encontraba.
Con estos antecedentes, el Ministerio Público presentó cargos por abuso sexual de persona mayor, agravado por la imposibilidad de la víctima de resistir debido a su estado mental y condición física. Este tipo de delitos contempla penas más severas cuando la víctima se encuentra en situación de especial vulnerabilidad.
La Brigada de Delitos Sexuales de la PDI realizó diversas diligencias investigativas, incluyendo la fijación fotográfica del lugar de los hechos y la revisión de cámaras de seguridad del establecimiento. Las grabaciones mostrarían al trabajador trasladando a la mujer en su silla de ruedas antes y después del momento en que habría ocurrido la agresión.
El Juzgado de Garantía de Talca ordenó la prisión preventiva del imputado mientras continúa la investigación de este aberrante caso. La medida cautelar busca asegurar su presencia en el proceso judicial y proteger a eventuales otras víctimas.
Este caso pone nuevamente en evidencia la vulnerabilidad de los adultos mayores en situación de dependencia y la importancia de implementar protocolos estrictos de supervisión y control en establecimientos de larga estadía. Las personas con deterioro cognitivo y movilidad reducida requieren especial protección frente a eventuales abusos.
La fiscalía continuará con las diligencias para esclarecer completamente los hechos y determinar si existen otros casos no denunciados en el establecimiento. Se espera que en las próximas semanas se concrete la formalización de cargos y se fije la fecha de audiencia de preparación de juicio oral.






