La nueva planta piloto instalada en Talca busca dar una segunda vida a desechos agroindustriales, convirtiéndolos en ingredientes para nutrición animal y sentando las bases para la futura primera biorrefinería agroindustrial de la región.
La Región del Maule dio un paso relevante en innovación y sustentabilidad con la puesta en marcha de una planta piloto que permitirá transformar residuos agroindustriales en productos de valor agregado. La iniciativa, liderada por Trongkai y respaldada por CORFO, apunta a reducir el impacto ambiental de desechos provenientes de actividades agrícolas y abrir nuevas oportunidades para la economía circular regional.
Ubicada en Talca, la instalación tiene capacidad para procesar hasta mil kilos diarios de materiales como orujo de uva, pomasas de manzana y tomate, además de residuos derivados de la producción de aceite de oliva. Estos subproductos, que tradicionalmente representan un desafío para la industria, serán convertidos en ingredientes destinados a la nutrición animal mediante tecnologías innovadoras desarrolladas en Chile.
El proyecto contempla una inversión inicial superior a los 5 mil millones de pesos entre aportes públicos y privados, y proyecta nuevas inversiones durante la próxima década para avanzar hacia la construcción de la primera biorrefinería agroindustrial del Maule. La iniciativa también cuenta con el apoyo de instituciones académicas que aportarán investigación y desarrollo para escalar la tecnología a nivel industrial.






