La Municipalidad de Talca adquirió un vehículo tipo SUV de gama alta por casi $60 millones para uso exclusivo del alcalde Juan Carlos Díaz, lo que ha generado críticas en la comunidad por la percepción de que otros asuntos más urgentes —como calles en mal estado o veredas deterioradas— deberían haberse atendido primero.
La compra del nuevo SUV, aprobada por el Concejo Municipal de Talca en abril de este año, ya se encuentra en circulación. Según registros difundidos por medios regionales, el vehículo fue visto trasladando al alcalde en una actividad oficial, tras desembolsar la suma cercana a los $60 millones (impuestos incluidos) para su adquisición.
Mientras algunos miembros del municipio defienden la renovación del parque automotor como una necesidad operativa para la gestión edilicia, varios vecinos y organizaciones sociales expresan su descontento por el momento y magnitud del gasto. Señalan que existe una amplia gama de problemas en la ciudad —calles sin reparar, veredas derruidas, falta de señalización— que habrían requerido atención inmediata y prioritización presupuestaria.
La polémica reac-tiva así el debate sobre la eficiencia y transparencia en el uso de los recursos públicos en Talca, al poner en primer plano la cuestión de cómo se definen las prioridades municipales. La adquisición llega en un momento de especial sensibilidad ciudadana por la calidad de los servicios y la infraestructura urbana, lo que amplifica las críticas hacia la gestión municipal.






