El Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) concluyó sin acuerdo la audiencia solicitada por la empresa Enjoy en el marco del juicio por colusión en licitaciones de casinos, tras la negativa de la Fiscalía Nacional Económica (FNE) a suspender el proceso. La instancia —que duró apenas diez minutos y reunió a más de veinte abogados— deja en evidencia el complejo escenario judicial que enfrentan tres operadoras de casinos, entre ellas Dreams, que busca construir un nuevo recinto en Talca junto al humedal del Río Claro, intentando evitar su ingreso al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA).
La audiencia fue solicitada por Enjoy, que aludió a su delicada situación financiera para justificar la apertura de un diálogo. Sin embargo, la FNE, encabezada por el abogado Víctor Santelices, rechazó tajantemente la posibilidad de suspender el juicio, citando la gravedad de los hechos denunciados, entre los cuales se encuentra una delación compensada.
El caso involucra a Enjoy, Dreams y Marina del Sol, junto a cinco exejecutivos, acusados de haberse coordinado para influir en los resultados de las licitaciones realizadas en 2020 y 2021. La FNE exige una multa que asciende a 171.354 UTA (unos US$ 151,9 millones) y la terminación anticipada de las concesiones.
Durante la audiencia, representantes legales de los acusados, entre ellos el abogado Radoslav Depolo (exgerente general de Dreams, Jaime Wilhelm), y Araceli Fuenzalida (exgerente de administración y finanzas, Claudio Tessada), manifestaron interés en una salida negociada que evite una condena. Sin embargo, la falta de propuestas concretas y la firme postura de la FNE impidieron avanzar en esa dirección.
Un actor cuestionado en Talca
La empresa Dreams, una de las acusadas en este proceso, es la misma que pretende levantar un nuevo casino en Talca, en los terrenos del ex recinto Fital. La construcción se proyecta a escasos metros del humedal urbano Cajón del Río Claro y Estero Piduco, pero ha sido cuestionada por ambientalistas y vecinos por intentar eludir el Estudio de Impacto Ambiental, pese a ubicarse en una zona protegida y sobre una zona de recarga de acuíferos, según alertó la Dirección General de Aguas.
Mientras en Santiago sus representantes buscan evitar una sanción por colusión, en Talca avanza un proyecto que podría tener impactos irreversibles sobre un ecosistema clave para la ciudad. La falta de transparencia en su tramitación y las gestiones de lobby realizadas ante autoridades ambientales han generado polémica en torno al proceso.
La audiencia del TDLC cerró sin avances, pero las partes podrán solicitar una nueva instancia si presentan propuestas concretas. Por ahora, el juicio por colusión sigue su curso, con los ojos puestos tanto en las responsabilidades del pasado como en los proyectos que buscan impulsar estas mismas empresas en el presente.






