El organismo fiscalizador detectó que el Servicio de Salud del Maule aprobó al 100% los aisladores sísmicos en agosto 2025, cuando en realidad estaban siendo reemplazados por defectos. Además rechazó finiquito con Astaldi que contemplaba compensaciones superiores a $8.350 millones sin respaldo metodológico.
El proyecto del Hospital Base de Linares enfrenta un nuevo revés tras la instrucción de un sumario administrativo por parte de la Contraloría Regional del Maule para determinar eventuales responsabilidades funcionarias. El organismo fiscalizador detectó graves irregularidades en la ejecución y recepción de las obras a cargo del Servicio de Salud del Maule (SSM), en el marco del contrato con Astaldi Sucursal Chile.
El informe técnico y jurídico apunta al sistema de protección sísmica del recinto como el principal foco de observaciones. Según Contraloría, la Comisión de Recepción del SSM declaró conforme el 100% de los aisladores sísmicos en agosto de 2025. Sin embargo, fiscalizaciones posteriores constataron que dichos dispositivos no estaban finalizados y se encontraban en proceso de retiro y reemplazo debido a defectos de instalación.
Para el ente contralor, validar una obra que estaba siendo reconstruida resultaba “materialmente imposible”, lo que evidenciaría una recepción sin sustento técnico y en contravención a la normativa vigente.
El origen del problema se remonta a un descenso no previsto de los aisladores, atribuido a una incorrecta aplicación del mortero de apoyo, que generó burbujas de aire y vacíos con deformaciones en las placas. Ante estas observaciones, el SSM reconoció la anomalía técnica y aseguró que ejecutó la póliza de seguros para el recambio total de los dispositivos, afirmando que el edificio cuenta actualmente con aisladores plenamente operativos y certificados.
La controversia escaló cuando Contraloría rechazó la resolución del SSM que buscaba poner término anticipado al contrato con Astaldi mediante un acuerdo mutuo. El organismo cuestionó un finiquito amplio y sin reservas que contemplaba compensaciones superiores a $8.350 millones, sin una metodología clara que respaldara esos montos, pese a las responsabilidades pendientes por las fallas constructivas.
La directora del SSM, Dra. Marta Caro, lamentó la decisión y sostuvo que la institución realizó “todos los esfuerzos” para rescatar el contrato, considerando los efectos de la pandemia y la guerra en Ucrania, factores que afectaron la estabilidad financiera de la empresa, que incluso demandó al Fisco por más de $104 mil millones.






