Mario Cabrera, chofer de la línea Curicó-Los Quillayes, protagonizó un ejemplar acto de honestidad al devolver íntegramente el dinero que una mujer había olvidado en su bus. Su gesto conmueve y restaura la fe en los valores humanos.
En tiempos donde las buenas noticias parecen escasear, Mario Cabrera nos recuerda que la honradez sigue siendo un valor fundamental en nuestra sociedad. Este conductor de la línea de buses Curicó-Los Quillayes protagonizó un acto que merece ser destacado y replicado.
Todo comenzó cuando una pasajera, tras retirar 4 millones de pesos de un banco en Curicó, descendió del bus en Sagrada Familia para realizar trámites personales. En la prisa del momento, olvidó su bolso con el dinero al interior del vehículo.
Al darse cuenta de lo ocurrido, la mujer se dirigió de inmediato hacia Los Quillayes, destino final de la línea de buses, con la esperanza de recuperar sus ahorros. Lo que encontró allí superó sus expectativas: Mario Cabrera la esperaba con el bolso intacto y todo el dinero en su lugar.
“Nunca pensé en quedarme con algo que no era mío. Lo correcto era devolverlo”, declaró Cabrera con la sencillez que caracteriza a las personas íntegras. Sus palabras reflejan una filosofía de vida que, aunque debería ser común, hoy se convierte en noticia por su excepcionalidad.
El gesto no pasó desapercibido en la comunidad. Vecinos y pasajeros habituales de la línea destacaron la honradez del conductor, reconociendo que acciones como esta fortalecen la confianza y solidaridad en la vida cotidiana.
La beneficiaria expresó su profunda gratitud y emoción por recuperar una suma tan significativa, destacando cómo la actitud de Cabrera le devolvió no solo el dinero, sino también la tranquilidad y la fe en las personas.






