Una mujer que conocía a la edil asegura que no hubo señales de ánimo depresivo ni planes de atentar contra su vida, y revela que la autoridad tenía proyectos y motivación para viajar.
A 26 días de la desaparición de la concejala María Ignacia González en Villa Alegre, un testigo clave —quien pidió anonimato— sostuvo en una entrevista que no existían indicios de que la edil buscara atentar contra su vida.
Según señaló la fuente, González estaba planificando viajes y reformas en su hogar, disfrutaba de cuidar plantas y tenía numerosos proyectos en mente. “Habló de las plantas, muy entusiasmada […] tenía demasiados proyectos”, indicó.
El testigo también describió a la concejala como una persona fuerte y proactiva en su rol fiscalizador, lo que hace poco probable que se haya movido sola hacia el río, escenario de su última ubicación según datos de ubicación. Estas declaraciones fortalecen la hipótesis de que podría haber participación de terceros en su desaparición.
La búsqueda continúa en Villa Alegre y alrededores, con apoyo de la PDI, Carabineros, Bomberos, GOPE, drones, sonares y equipos caninos. Familias esperan nuevas pistas y apelan a la colaboración de la comunidad para avanzar en el caso.






