Las Brigadas Antinarcóticos de Talca y Linares ejecutaron operativos estratégicos en sectores rurales de Licantén, Longaví y Colbún, como parte del Plan Cannabis 2026. Las plantaciones estaban ocultas en retazos de compleja geografía para evadir la detección policial. El Ministerio Público ordenó las acciones legales correspondientes y la remisión de las sustancias al Servicio de Salud del Maule para su análisis y destrucción.
La Policía de Investigaciones de Chile ejecutó una serie de operativos estratégicos que culminaron con el decomiso de 435 plantas de cannabis en diversos puntos de la Región del Maule. Detectives pertenecientes a las Brigadas Antinarcóticos y Contra el Crimen Organizado de Talca y Linares lideraron las diligencias, enfocadas en desarticular centros de cultivo ocultos en zonas de geografía compleja.
Las intervenciones se desarrollaron específicamente en sectores rurales y retazos de difícil acceso de las comunas de Licantén, Longaví y Colbún. Estas acciones forman parte del despliegue nacional del Plan Cannabis 2026, programa institucional que busca interceptar la producción de sustancias ilícitas en etapas tempranas para evitar su posterior procesamiento y distribución en los centros urbanos.
Estrategia del Plan Cannabis 2026
El Plan Cannabis 2026 es una estrategia policial destinada a detectar y erradicar cultivos ilegales de marihuana en zonas rurales y de difícil acceso de la zona centro-sur del país. El programa se concentra en intervenir plantaciones antes de que alcancen su etapa de cosecha, evitando así que ingresen al circuito de comercialización ilegal.
La PDI ha intensificado sus operativos en la Región del Maule, identificando patrones de cultivo en quebradas, sectores precordilleranos y zonas con abundante vegetación, lugares estratégicamente escogidos por los responsables para dificultar su detección por parte de las autoridades.
Características de los cultivos detectados
Según la investigación policial, las plantaciones ubicadas en estas tres comunas seguían un patrón común: estaban instaladas en sectores apartados, con difícil acceso vehicular y peatonal, lo que obligaba a los detectives a realizar largas caminatas y coordinarse con apoyo aéreo para ubicar los puntos exactos de cultivo.
En operativos similares realizados durante marzo en otras comunas del Maule, como San Clemente, Retiro y Longaví, la PDI detectó que los cultivadores instalaban sistemas de riego por goteo, piscinas para almacenamiento de agua y cierres naturales con vegetación, mecanismos que permitían mantener las plantas hidratadas y asegurar su crecimiento hasta la etapa de cosecha.
Trabajo de inteligencia policial
Las diligencias que permitieron estos decomisos fueron resultado de un trabajo de análisis de información e inteligencia policial, el cual permitió identificar puntos de interés asociados a cultivos ilegales. La Brigada Aeropolicial ha jugado un rol fundamental en la detección de estas plantaciones, mediante sobrevuelos de reconocimiento que permiten identificar áreas sospechosas en zonas de compleja geografía.
Una vez detectados los puntos de interés desde el aire, los detectives de las brigadas especializadas organizan operativos terrestres para confirmar la existencia de los cultivos, documentar la evidencia y ejecutar los decomisos conforme a los protocolos establecidos.
Coordinación con el Ministerio Público
Tras los hallazgos, el Ministerio Público tomó conocimiento de los antecedentes y ordenó el curso de acción legal correspondiente. La Fiscalía instruyó que todas las plantas incautadas fueran remitidas al Servicio de Salud del Maule, organismo que realizará los análisis correspondientes para determinar la especie exacta y concentración de principios activos, previo a su posterior destrucción conforme a los protocolos establecidos.
Contexto regional de incautaciones
Estos operativos se suman a una serie de procedimientos similares ejecutados durante marzo en la región. Entre el 10 y 12 de marzo, la PDI incautó más de 1.700 plantas de cannabis en San Clemente, Retiro y Longaví, además de más de 4 kilos de droga a granel. En Licantén y Hualañé se decomisaron otras 1.152 plantas durante operativos desarrollados en quebradas y sectores de difícil acceso.
Estas cifras evidencian un aumento en la detección de cultivos ilegales en la Región del Maule durante 2026, lo que responde tanto a la intensificación de los operativos policiales como a la persistencia de organizaciones dedicadas al cultivo de cannabis con fines de comercialización ilegal.
Llamado a la denuncia ciudadana
Las autoridades policiales reiteraron su compromiso con la seguridad ciudadana y el combate al narcotráfico en todas sus formas, haciendo un llamado a la comunidad a denunciar de manera anónima cualquier actividad sospechosa relacionada con el cultivo o distribución de drogas. La colaboración ciudadana es fundamental para detectar estos cultivos antes de que alcancen su etapa de cosecha y comercialización.






