Delfín Ávila Farías, de 69 años y con diagnóstico de esquizofrenia, lleva más de 20 días sin rastro tras desaparecer el 24 de enero en el sector de Itahue, Molina. Bomberos GERSA realiza rastreos subacuáticos en el Río Claro mientras la PDI ejecuta diligencias en tierra. La comunidad acusa demora crítica en la orden de búsqueda formal, poniendo en riesgo las posibilidades de encontrarlo con vida.
La incertidumbre y la indignación se apoderan del sector de Itahue, en la comuna de Molina, tras cumplirse más de 20 días de la desaparición de Delfín Ávila Farías, un adulto mayor de 69 años. El rastro del vecino, quien padece esquizofrenia, se perdió el pasado sábado 24 de enero, gatillando una búsqueda ciudadana que hoy suma el apoyo técnico de unidades especializadas.
Actualmente, el grupo GERSA de Bomberos realiza complejas labores de rastreo subacuático en el Río Claro, mientras detectives de la Policía de Investigaciones ejecutan diligencias en tierra para reconstruir los últimos movimientos del desaparecido. Pese al despliegue actual, la familia y los dirigentes vecinales denuncian una respuesta tardía por parte del sistema judicial, asegurando que la búsqueda formal se ordenó con un retraso crítico.
Críticas a la gestión de la Fiscalía
Pablo Ortega Espina, presidente de la Junta de Vecinos de Itahue, apuntó sus críticas directamente hacia la gestión de la Fiscalía de Molina. El dirigente vecinal manifestó su molestia por la demora en activar los protocolos de búsqueda, especialmente considerando la condición de salud del desaparecido y su vulnerabilidad.
“Estamos muy molestos con la Fiscalía de Molina porque se demoró demasiado en ordenar la búsqueda. Cuando una persona con problemas de salud mental desaparece, cada minuto cuenta. Esta demora pudo haber sido fatal”, expresó Ortega, quien además destacó el compromiso de la comunidad en las primeras jornadas de rastreo.
La familia de Delfín Ávila comparte esta frustración. Según sus relatos, los primeros días posteriores a la desaparición fueron críticos y la respuesta institucional no estuvo a la altura de la urgencia del caso, obligándolos a organizar sus propias brigadas de búsqueda con apoyo de vecinos y conocidos.
Condición de salud agrava la situación
El hecho de que Delfín Ávila padezca esquizofrenia incrementa significativamente el riesgo. Esta condición de salud mental puede provocar desorientación, episodios de confusión y conductas impredecibles, factores que hacen aún más urgente su localización.
Los especialistas en búsqueda de personas con condiciones de salud mental señalan que las primeras 72 horas son críticas. Pasado ese plazo, las posibilidades de encontrar a la persona con vida disminuyen considerablemente, especialmente si están expuestas a condiciones climáticas adversas o a situaciones de riesgo.
Operativo de búsqueda actual
Durante la mañana del martes 17 de febrero, el Grupo Especializado en Rescate Sub Acuático del Cuerpo de Bomberos de Curicó se incorporó formalmente a las labores de búsqueda. Los voluntarios se trasladaron con equipamiento especializado hasta el lecho del Río Claro, en el sector de Itahue, donde efectuaron rastreos con el objetivo de obtener alguna pista que permita establecer su ubicación o esclarecer su paradero.
La PDI, por su parte, ha desplegado brigadas de detectives que trabajan en reconstruir los últimos movimientos de Delfín Ávila. Se han entrevistado vecinos, revisado registros de cámaras de seguridad disponibles en el sector y rastreado posibles rutas que el adulto mayor pudo haber tomado.
Llamado desesperado de la comunidad
La comunidad de Itahue se mantiene activa en la búsqueda, organizando recorridos diarios por sectores rurales, quebradas y caminos cercanos al lugar donde fue visto por última vez. Los vecinos han difundido masivamente la información en redes sociales y medios locales, esperando que alguien pueda aportar algún dato relevante.
La familia hace un llamado urgente a quien tenga cualquier información sobre el paradero de Delfín Ávila a comunicarse inmediatamente con Carabineros, la PDI o directamente con la Fiscalía de Molina. Cada minuto que pasa reduce las esperanzas de encontrarlo con vida, por lo que cualquier antecedente, por pequeño que parezca, puede ser determinante.
Protocolo de personas desaparecidas en revisión
Este caso vuelve a poner sobre la mesa la discusión sobre los protocolos de actuación ante denuncias de personas desaparecidas, especialmente cuando se trata de adultos mayores con condiciones de salud que los hacen especialmente vulnerables.
Las organizaciones de derechos humanos y de familiares de personas desaparecidas han señalado reiteradamente la necesidad de activar de manera inmediata los mecanismos de búsqueda, sin esperar plazos administrativos que pueden resultar fatales en estos casos.






