La Fiesta de la Independencia concentrará $600 millones y la Fiesta del Chancho $250 millones del presupuesto cultural 2026. Vecinos cuestionan que se prioricen festivales mientras persisten calles en mal estado, despidos de profesores y deterioro del centro histórico de la ciudad.
El Concejo Municipal de Talca aprobó $850 millones para eventos festivos masivos en 2026, decisión que generó una ola de críticas de vecinos que cuestionan la priorización de recursos mientras persisten problemáticas estructurales en la ciudad.
La Fiesta de la Independencia concentrará $600 millones y la Fiesta Costumbrista del Chancho $250 millones, absorbiendo en conjunto más de la mitad del presupuesto de la Dirección Comunal de Cultura. El financiamiento también considera la Fiesta de la Primavera con $150 millones, el Boulevard del Vino con $30 millones, y la Fiesta de la Chilenidad con $20 millones.
La aprobación desató críticas en redes sociales y entre vecinos que consideran una priorización errada de los recursos municipales. “No hay plata para arreglar las calles, pero sí para fiestas”, fue uno de los reclamos más reiterados.
Un video difundido por TV Maulinos evidenció el mal estado de las veredas en 2 Poniente con 1 Norte, mostrando la caída de un adulto mayor que resultó lesionado. Vecinos denuncian baches, pavimentos deteriorados y falta de mantención que impactan en la seguridad vial y movilidad peatonal.
A las críticas se suma el despido de profesores en colegios municipales, situación que genera preocupación entre apoderados. Usuarios cuestionaron que, mientras se reducen dotaciones docentes, se destinen millones a eventos recreativos.
Otra observación apunta al deterioro del Centro Histórico de Talca, con inmuebles dañados, veredas en mal estado y percepción de abandono que contrasta con la inversión millonaria en festivales. Para muchos vecinos, la recuperación del casco histórico debiera ser prioridad antes de financiar celebraciones.
Si bien algunos usuarios reconocen el valor cultural y turístico de estas actividades, el tono predominante del debate ciudadano apunta a una desconexión entre las decisiones presupuestarias y las necesidades cotidianas de la población.






