El emblemático establecimiento educacional de Talca enfrenta una movilización docente ante la incertidumbre por la baja de estudiantes y la posible desvinculación de profesores. La comunidad educativa exige claridad sobre el futuro del liceo.
El Liceo Abate Molina, uno de los establecimientos educacionales más antiguos y prestigiosos de Talca, atraviesa una profunda crisis que lo mantiene paralizado. Este viernes se cumplieron cinco días de paro indefinido, una medida que refleja la preocupación de la comunidad educativa ante la crítica situación que enfrenta el liceo fundado en 1827.
El origen del conflicto radica en la sostenida baja de matrícula que ha experimentado la educación pública municipal en Talca. Solo este año, cerca de 600 estudiantes migraron desde los establecimientos públicos hacia el sistema particular subvencionado, lo que ha impactado directamente en el financiamiento de los liceos municipales.
En el caso del Abate Molina, si bien mantiene una matrícula cercana a los 2.000 alumnos y continúa siendo uno de los liceos más demandados de la región, la incertidumbre se instaló tras conocerse que otros establecimientos públicos de la comuna, como el Liceo Ignacio Carrera Pinto, cerrarán sus puertas por falta de estudiantes.
Los profesores movilizados temen que las medidas de ajuste contempladas en el Plan Anual de Desarrollo Educativo Municipal (PADEM) 2026 puedan afectar la planta docente y las condiciones laborales del establecimiento. La posible desvinculación de profesores es uno de los principales temores que mantiene a la comunidad en vilo.
El paro también surge en un contexto de tensiones previas. Durante 2024, el liceo ha enfrentado múltiples conflictos relacionados con problemas de convivencia escolar, agresiones a docentes y demandas por mejor aplicación de protocolos de seguridad como la Ley Aula Segura y la Ley Karin.
Desde el Departamento de Administración de Educación Municipal (DAEM) de Talca, las autoridades han intentado abrir espacios de diálogo con los profesores, aunque hasta el momento no se han alcanzado acuerdos que permitan el retorno a clases.
La situación del Abate Molina se suma a la crisis que vive la educación pública en Talca, donde el sistema de admisión escolar y la competencia con establecimientos particulares subvencionados han generado un escenario complejo para los liceos municipales que alguna vez fueron referentes educacionales de la región.






